Esta mañana ha sido presentado el plan definitivo de la importante reforma que se llevará a cabo en el eje Recoletos-Prado, uno de los puntos más turísticos de la capital.
Es la mayor operación de recuperación de espacio para los ciudadanos llevada a cabo en la Ciudad de Madrid, ya que devuelve un 61% de superficie peatonal y verde.
La forma de conseguirlo es mediante la recuperación del Salón del Prado, es decir, haciendo peatonales los carriles más próximos al Botánico y el Prado, así como los carriles centrales entre Neptuno y Cibeles. También a través del incremento de las aceras; la peatonalización de calles (la cuesta de Moyano); la ampliación del Museo del Prado; la creación de plazas (donde estaba la antigua subestación eléctrica o ante el Caixa Fórum); la ampliación de bulevares mediante la sustitución del aparcamiento en superficie por subterráneo, modificando entradas y salidas de los actuales; la supresión de gasolineras; la creación de nuevas áreas de preferencia residencial, como en los Jerónimos, o potenciando la accesibilidad.
El proyecto de Álvaro Siza ofrece el plan de vegetación más completo de la historia del paseo del Prado al incrementar la vegetación arbórea un 49%. Un porcentaje que se traduce en 2.273 árboles de especies adaptadas al clima, regados, por vez primera fuera de un parque, con agua depurada.
Se potencia el transporte público a través de carriles bus reservados y con un nuevo transporte ecológico, al tiempo que se da respuesta a las demandas de carril bici y se profundiza en la reducción del tráfico privado. Dejarán de circular, según las zonas, entre un 27% y un 37% de vehículos. El cuarto pilar es el embellecimiento del paisaje gracias al diseño, los detalles y los materiales de calidad que se van a utilizar.