Restauración de los puentes de Serrano y Trinidad (Valencia)
La concejala delegada de Cultura María José Alcón, ha manifestado, en relación la las restauraciones que el Ayuntamiento de Valencia está llevando a cabo en los puentes de Serranos y Trinidad que “como viene siendo habitual en cada una de las obras de restauración y rehabilitación de los emblemas culturales y arquitectónicos de la ciudad, el equipo de gobierno que dirige la alcaldesa Rita Barberá, se rodea de los mejores profesionales y expertos en la materia”.
Por este motivo, se ha elegido como director de obra para rehabilitar los puentes de Serrano y Trinidad a Ignacio Bosch Reig. Este reconocido y doctor arquitecto “uno de los más prestigiosos de Valencia” como ha reconocido la propia concejala, cuenta en su haber, entre otros trabajos, la restauración de la Basílica de la Virgen de los Desamparados.
Alcón ha recordado que “el proyecto de restauración de los puentes que actualmente dirige cuenta con la aprobación de la Conselleria de Cultura, el propio Ayuntamiento de Valencia y la Universidad Politécnica”. Además ha añadido, “el gran esfuerzo inversor que el equipo de gobierno está llevando a cabo para la recuperación del patrimonio histórico de la ciudad”.
Por su parte, Ignacio Bosch ha respondido a las críticas que estos últimos días han aparecido en distintos medios de comunicación. Según el doctor arquitecto “las decisiones tomadas en el proyecto y en la obra, lo ha sido en base a una investigación precisa, rigurosa e interdisciplinar, reconociendo previamente a su aceptación, la bondad y adecuación de la intervención, tanto mediante su simulación con medios infográficos, como con la realización de muestras a tamaño natural. Y siempre con el concurso de las indicaciones y autorizaciones correspondientes de la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat Valenciana”.
En cuanto a las escaleras del puente de la Trinidad, ha aclarado que “no solo están documentadas en múltiples planos, grabados y fotografías históricas, desde 1738 hasta finales del siglo XIX, sino que en la escalera de la Pila nº3, permanece el arranque original de piedra de la misma desde el nivel inicial del cauce, con tres peldaños y descansillo”.
Y sobre los arrimaderos-apartaderos recuperados, Bosch ha manifestado tajantemente que “la existencia en origen de estos trece arrimaderos-apartaderos recuperados, está fuera de toda duda”. Lo acredita documentos gráficos como el de Anthon van der Winjgaerde de 1563, en el plano de Valencia del Padre Tosca de 1704 (aunque aquí están dibujados erróneamente semicirculares) y en “AMV, Libros de Fábrica Nueva del Río, II.II-80,1808-1811”, donde se explica el gasto realizado con motivo de “… deshacer trece lunetos o rellanos con sus asientos que había a los lados del puente de Serranos”.
Así mismo, en el seguimiento arqueológico de la ejecución de la obra, “se han reconocido indicios claros de que el mortero de cal utilizado para la terminación piramidal de los tajamares, era del siglo XIX, y que a su vez dicha terminación estaba realizada sobre superficies horizontales de sillares, sillarejos y bloques trabados con mortero de cal y gravas, cuya cronología corresponde al siglo XVI. Incluso en las zonas que delimitaban el tajamar con la calzada, se podía apreciar el desgaste de los sillares, producido por el uso al ser pisados durante casi tres siglos”, ha continuado explicando el responsable de la obra.
La piedra que se está utilizando en los dos puentes para las reposiciones de pequeños elementos como gárgolas, bases de las farolas, o sillares faltantes en los tajamares, bóvedas y arcos, es la recuperada del pretil, al realizar las trece aberturas para la recuperación de los arrimaderos-apartaderos del puente de Serranos, y las dos aberturas para la conexión con las escaleras, en el caso del puente de la Trinidad. Esta piedra es de la cantera de Godella, y fue colocada en las obras realizadas entre el 2 de marzo y el 24 de septiembre de 1808, tras desmontar los trece lunetos o rellanos, para evitar su utilización, como protección, por las tropas napoleónicas.
La piedra que se está utilizando para la recuperación de los trece arrimaderos-apartaderos y la terminación de la bajada de carruajes del puente de Serranos, así como la de terminación de las dos escaleras de conexión con el lecho del río-parque del puente de Trinidad, es la piedra de la cantera de la sierra valenciana de Montesa, una piedra con una tonalidad ocre cálida, muy próxima a la de la piedra original con la que se construyeron ambos puentes.
Finalmente, el arquitecto director de la restauración ha señalado que “esta intervención ha sido conocida y reconocida internacionalmente, habiéndose expuesto en cuatro congresos internacionales: 16th International Meeting on Heritage Conservation, Valencia 2006; Arch`07, 5ª International Conference on Arch Bridges, Madeira 2007; II Simposio Conservaçâo e Intervençâo, em sitios Arqueológicos e Monumentos Historicos, Oporto 2007; IIº Convengo Internazionale sul Restauro, Comune de Montemitro Italia, 2008; y publicada en diversos medios especializados de reconocido prestigio”.










9 February 2009