Castillo de Turaida en Sigulda, Letonia
Artículo: Paco
Uno de los lugares que hay que visitar si vas a Letonia, es el Parque Nacional de Sigulda. Desde Riga se puede coger el tren, y en una hora te encuentras en la capital de la región del mismo nombre. Desde allí un bonito paseo de 1 hora te lleva al Castillo de Turaida en la ribera del mismo nombre.
El paisaje es frondoso, y desde el telesilla se puede divisar la inmensidad del valle , con el Castillo de Sigulda, construido en el siglo XIX y el Castillo de Turaida más al norte.
El nombre del rio, y a su vez del castillo provienen del antiguo letón “Jardín de los dioses”. Este largo río es uno de los más importantes y bellos del país y en su rivera se localiza este Castillo que durante siglos fue frontera de reinos medievales.
El castillo a principios del siglo XIII perteneció a la dinastía de los Livs, el rey Kaupo. Aunque con el tiempo el poder de la iglesia católica, se impuso, pasando la propiedad de ésta de manos del Obispo de Riga Albert. Tras esta conquista, el castillo fue reconstruido y se añadió la torre que podéis ver. Este ampliación se realizaría por el año 1214.
No ha pasado buenos momentos este castillo, ya que durante la guerra Sueco-Polaca de 1629, fue sede de asedio, y sufrió grandes desperfectos. En el año 1776 fue destruido totalmente. Pasado los años y por su importancia estratégica, e histórica, el castillo fue reconstruido en 1953. Los materiales usados distan mucho de ser los que se usaron, pero al menos se puede discernir la forma de un castillo báltico del siglo XIII.
Para llegar a él, es necesario realizar una suave caminata hasta subir a lo alto de una colina, y al llegar se puede contemplar casas reconstruidas en la falda de la colina de lo que era la villa extramuros que formó parte durante siglos del asentamiento de Turaida.
Ya en el castillo , se puede comprobar que efectivamente éste fue totalmente reconstruido con ladrillo rojo, y que hay zonas de la muralla que nunca se restauraron. En las fotos se pueden ver detalles constructivos del edificio.
La entrada al castillo, donde se puede ver la existencia de un alto torreón y una estructura a la izquierda que fue una torre de servicios, alacena y almacén:

La torre principal, de base circular y de gran diámetro. Este torreón no sólo se usó para vigilancia, sino que albergaba las estancias del gobernador del castillo.

La base del torreón. Desde el parte un edificio alargado que albergaba sala de la guardia, una gran sala de recepción, y un comedor.

Subiendo al torreón se puede divisar un bonito paisaje, que en su época fue fundamental para la defensa del castillo:

Desde aquí se puede contemplar la planta de otro edificio que formaba parte de la capilla del castillo y al fondo el río:

Dos perspectivas diferentes:


Detalle de la aguja de la capilla del castillo, con los frondosos bosques del fondo.

Detalle de la reconstrucción del reloj del castillo:

Y por último el torreón principal y un edificio anexo.

En resumen, muy recomendable, si se visita Letonia.











1 February 2008